Estudiantes de Tecnología en Producción Piscícola convierten una práctica de clase en un resultado científico que abre nuevas posibilidades para la investigación y la producción acuícola de la región.
Lo que comenzó como una práctica académica para aprender estadística aplicada al seguimiento de animales acuáticos terminó convirtiéndose en un acontecimiento de gran importancia para la investigación acuícola del Pacífico colombiano: la reproducción en cautiverio del cangrejo azul (Cardisoma crassum), lograda en la Unidad Experimental del programa de Tecnología en Producción Piscícola de la Universidad del Pacífico.
El resultado fue alcanzado en el marco de las actividades prácticas de la asignatura Estadística impartida por el profesor Francisco Javier Paredes, en la que estudiantes realizaron el seguimiento sistemático de un grupo de 13 cangrejos azules. El propósito inicial era aparentemente sencillo: medir talla, peso y variables relacionadas con la calidad del agua y aplicar herramientas estadísticas a un proceso productivo real.
Sin embargo, la naturaleza tiene sus propios planes.
Los cangrejos llegaron a la Unidad Experimental el 3 de julio de 2026. Desde ese momento, estudiantes, docentes y colaboradores comenzaron un proceso de observación, adaptación y aprendizaje permanente. Se implementó un sistema de recirculación de agua y se realizaron diferentes adecuaciones al sistema de mantenimiento, tomando decisiones a partir del comportamiento de los animales y de las condiciones observadas durante el experimento.
El grupo fue mantenido con agua marina con salinidades que oscilaron aproximadamente entre 20 y 26 UPS, obtenida en sectores del entorno marítimo de Buenaventura, principalmente en el muelle y El Piñal, aprovechando los periodos de marea alta.
Mientras los estudiantes registraban datos, los cangrejos también comenzaron a revelar información sobre su comportamiento. Uno de los primeros retos fue lograr su adaptación al sistema y a las condiciones de cautiverio. Progresivamente, los animales aceptaron el alimento balanceado, permitiendo avanzar en el manejo experimental.
El seguimiento estadístico incluyó mediciones de talla y peso, además del monitoreo de las condiciones del agua. Aunque uno de los 15 ejemplares murió durante el proceso, los restantes permitieron continuar con la observación y generación de información experimental.
La señal que cambió el rumbo del experimento
El 19 de agosto de 2026, 47 días después del ingreso de los animales a la Unidad Experimental, apareció la primera señal de que algo extraordinario estaba ocurriendo.
Bladimir Aramburo, colaborador del proceso, informó que una de las hembras se encontraba ovada. El hallazgo generó expectativa entre quienes venían acompañando el experimento, pues significaba que se había producido el desarrollo reproductivo de una hembra bajo las condiciones de cautiverio establecidas.
Pero lo mejor todavía estaba por llegar.
El 2 de septiembre de 2026, exactamente 61 días después del ingreso de los cangrejos, una llamada telefónica cambió completamente el propósito inicial del proyecto.
Bladimir observaba el estanque y, con evidente emoción, comunicó que había miles de pequeñas larvas de cangrejo azul.
La reproducción había ocurrido.
Aquello que comenzó como una práctica de estadística aplicada se transformaba así en un resultado científico de enorme relevancia para el programa de Tecnología en Producción Piscícola y para la investigación acuícola regional.
Mucho más que una práctica de clase
El logro demuestra el potencial de una metodología educativa basada en el principio de “aprender haciendo”, en la que los estudiantes no se limitan a estudiar conceptos en el aula, sino que los aplican directamente sobre organismos vivos y situaciones productivas reales.
En este proceso participaron estudiantes, entre ellos jóvenes afrodescendientes e indígenas del Pacífico colombiano, quienes tuvieron la oportunidad de acercarse a la investigación científica desde su propio territorio y a partir de una especie estrechamente vinculada con los ecosistemas y comunidades de la región.
La experiencia permitió convertir conceptos como media, variabilidad, crecimiento, medición, control de calidad y análisis de datos en herramientas para comprender un fenómeno biológico real.
Cada medición de talla, cada registro de peso y cada dato de calidad del agua adquirieron un nuevo significado cuando apareció la hembra ovada y, posteriormente, las larvas.
Un resultado que abre muchas preguntas
Desde el punto de vista científico, el resultado es especialmente interesante porque plantea una serie de preguntas que todavía no tienen respuesta.
¿Qué condiciones ambientales desencadenaron la reproducción?
¿Qué papel desempeñaron la temperatura, el pH, el oxígeno disuelto, la salinidad y la luminosidad?
¿Influyeron las condiciones de alimentación y manejo?
¿Existe una combinación específica de variables ambientales que favorezca la maduración reproductiva de Cardisoma crassum en cautiverio?
Responder estas preguntas requerirá nuevos experimentos, mayor número de ejemplares, protocolos estandarizados y un seguimiento más prolongado de las variables ambientales y biológicas.
Por ello, el resultado obtenido debe entenderse como el inicio de una nueva línea de investigación, y no como el final del proceso.
El primer gran reto fue conseguir la reproducción. Ahora aparece uno todavía más complejo: lograr la supervivencia, alimentación, metamorfosis y crecimiento de las larvas hasta obtener juveniles.
Del laboratorio a las comunidades del Pacífico
El potencial de esta investigación va más allá de la producción comercial.
El cangrejo azul podría convertirse en objeto de estudio para desarrollar alternativas de acuicultura de pequeña escala, sistemas productivos comunitarios y estrategias de conservación y repoblamiento, siempre bajo criterios técnicos, ambientales y regulatorios.
La posibilidad de producir semilla en condiciones controladas abre una pregunta especialmente importante para un territorio como el Pacífico colombiano: ¿podría la investigación universitaria contribuir en el futuro a generar juveniles para apoyar procesos de recuperación de poblaciones naturales en zonas afectadas por la presión sobre los recursos?
También surge la posibilidad de explorar modelos de producción adaptados a las comunidades, incluyendo sistemas de pequeña escala y unidades productivas familiares, siempre que futuras investigaciones demuestren su viabilidad biológica, económica y ambiental.
La Universidad del Pacífico mira hacia un nuevo desafío
El logro de la reproducción de Cardisoma crassum representa un paso significativo para fortalecer la investigación en acuicultura de especies nativas del Pacífico colombiano.
Para el Programa de Tecnología en Producción Piscícola, el verdadero valor de esta experiencia está precisamente en lo que viene: repetir el experimento, generar protocolos, aumentar el conocimiento científico y encontrar respuestas que permitan transformar una observación excepcional en un proceso reproducible.
Hoy existen más preguntas que respuestas. Y eso, en ciencia, es una buena noticia.
Porque detrás de esas preguntas puede estar el desarrollo de una nueva alternativa para la acuicultura regional, la generación de conocimiento sobre una especie nativa y, eventualmente, una herramienta para contribuir a la conservación de los recursos hidrobiológicos del Pacífico.
La historia del cangrejo azul en la Universidad del Pacífico apenas comienza.
De una práctica de clase surgió un descubrimiento. De ese descubrimiento nace ahora un nuevo desafío científico: aprender a producir, conservar y conocer mejor una especie del territorio.
Estudiantes investigadores: Alomía Valencia Delcy Liliana, Caicedo Vallecilla Wendy Daniela, Chamapuro Pertiaga Crispulo, Chiripua Moya Samir, Díaz Moreno Jhojan Fernando,Hernández Arboleda Breiner Daniel, Membachi Chamapuro Jhon William, Mina Caicedo Zxinke Jannoy, Opua Chocho Anyer y Viveros Valencia Jhon Janer.
Docente investigador: Francisco Javier Paredes Vallejo.
Profesores colaboradores en alimento vivo y asesorías para el manejo: Pedro Antonio Tabares y Geovanny Orlando Gómez.
Primer reporte de una hembra que se encuentra ovada, 47 días después de ingresar a la Unidad Experimental. 19/08/2026
Nacimiento de las larvas 02/09/2026
Larva de Cardisoma crassum, 07/09/2026

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